martes, 7 de marzo de 2017

EN 2011, CULMINADO EL SEGUNDO GOBIERNO APRISTA, EL EXMINISTRO ENRIQUE CORNEJO ESCRIBIÓ UN LIBRO LLAMADO “LA SEGUNDA OPORTUNIDAD”.




(Fotos: El Comercio)

LIBROS CON HISTORIA

Las bibliotecas bien surtidas son una caja de sorpresas. Pueden encontrarse auténticas joyas, volúmenes que solo servirían para adornar un estante sin que su contenido nos aporte mucho, así como textos que llaman la atención por las revelaciones que encierran en pequeños detalles.

Esta historia se remite al último tipo de libros.

En 2011, culminado el segundo gobierno aprista, el exministro Enrique Cornejo escribió un libro llamado “La Segunda Oportunidad”. El texto es un conjunto de reflexiones que intentan relativizar en algo el fracaso económico del primer quinquenio de Alan García, así como resaltar los logros de su segunda administración. El texto fue prologado por el expresidente, con quien hoy se haya enfrentado en una batalla que no se recuerda desde los tiempos de las broncas entre Armando Villanueva y Andrés Townsend, una vez muerto Haya de la Torre.

El texto de Cornejo no solo se queda en aquellos dos quinquenios, sino también narra lo ocurrido en la década de 1990. Y al contar la jornada del golpe de Estado de 1992, Cornejo da a conocer la existencia de una poco conocida entidad, formada junto a García y otros exfuncionarios de su primer gobierno.



Como comprobamos al ver la ficha de la entidad, la misma se formó al final del primer gobierno de García, el 17 de julio de 1990 y quedó inscrita apenas cuatro días antes que concluyera dicha administración.



Más allá de la carcajada que puede despertar en el lector el hecho que personajes que llevaron a la economía peruana a niveles poco imaginados de desastre constituyan una asociación sobre este tema, lo cierto es que el Instituto para la Deuda Externa Latinoamericana tiene una breve historia que puede conllevar a repercusiones inesperadas en el presente.

Como parte de sus actividades, el IDEL editó la serie “Deuda Externa Latinoamericana. Cuadernos”, dos volúmenes sobre los temas de investigación de la entidad, desde la perspectiva que mantenía en ese entonces García sobre dicho problema. Es decir, una justificación de las medidas tomadas en su primer administración.



Desde el Tercer Piso logró ubicar los dos libros publicados por el IDEL. Y en los créditos de los mismos encontró que personajes muy conocidos hoy se conectan, un cuarto de siglo antes, con fines académicos.



Como vemos, el Instituto era presidido por Alan García, tenía como vicepresidente al exministro Abel Salinas (ya fallecido), como director ejecutivo a Enrique Cornejo y como directores al actual embajador del Perú en Ecuador Hugo Otero y al expresidente de Petroperú Luis Rebolledo, también fallecido.

Y, tal como se aprecia, el equipo de investigación del IDEL era integrado por Roxanne Cheesman, economista y actual pareja de García; Pilar Tejada Vidal, quien fuera secretaria ejecutiva del FITEL en el segundo gobierno aprista; José Antonio Sánchez Samaniego y el hoy prófugo Jorge Cuba Hidalgo.

Al revisar ambos Cuadernos, encontramos que, en el primer volumen de los mismos, aparecen artículos escritos por García Pérez y Cuba Hidalgo, tal como consta en estas fotografías.





Mientras que, en el segundo tomo de los Cuadernos, se pueden ubicar textos de Cheesman - quien también aparece como Directora Adjunta de la entidad académica - y Cuba Hidalgo sobre el tratamiento de la deuda externa. Hablan las imágenes.





Hasta el día de hoy, no se conocía esta relación académica entre el expresidente, su hoy pareja y uno de los principales procesados en el caso Lava Jato. Es hora que, desde Madrid, Alan García nos cuente desde cuando y cómo conoce a una persona a la que no ha dudado en llamar “rata”, así como sí ha mantenido vínculos con él hasta la actualidad. Lo mismo en el caso de la señora Cheesman. Y, al mismo tiempo, Enrique Cornejo deberá relatarnos con amplitud los vínculos que ha tenido con Cuba Hidalgo desde, al menos, fines de la década de 1980.

La vida te da sorpresas. Las bibliotecas también.


Escrito por José Alejandro Godoy 

EL EX PROCURADOR CRISTIAN SALAS HA DICHO QUE HAY PARA ELLO SUFICIENTES INDICIOS DE CORRUPCIÓN EN CONCESIÓN DE LA LÍNEA 1 DEL METRO DE LIMA EN SU GOBIERNO DE GARCIA



Si el modus operandi de Odebrecht era pagarles a presidentes en ejercicio y a candidatos presidenciales y municipales, ¿por qué Alan García y Keiko Fujimori no están siendo investigados por Lava Jato?

El ex procurador Cristian Salas ha dicho que hay para ello suficientes indicios de corrupción en concesión de la Línea 1 del Metro de Lima en su gobierno: se firmaron la mayor cantidad de adendas con Odebrecht; aprobó pagos por más de US$ 1,900 millones de dólares adicionales al monto original (45% más del costo inicial); se reunió 14 veces con Barata en Palacio, y cuando Anuska Buenaluque (https://goo.gl/rkIRVU) le preguntó si estuvo en su casa, Alan García respondió: “Que yo recuerde, no”; cuando le preguntó sobre su cercanía con Cuba, su viceministro preso por las coimas del metro, dijo: “Si al señor Cuba le di la mano una vez, no lo sé” (antes lo había negado pero tras revelación de DTP https://goo.gl/ennon3 de que Cuba fue investigador del Instituto que él presidió, reculó). Añadan los 100 mil dólares que Brasil le pagó por una conferencia de prensa (ni a un ex pdte. de EEUU le pagan eso) y el Cristo de $800 mil en los que él puso $30 mil de su bolsillo.

Contraviene el modus operandi de Odebrecht, que solo financiara con 3 millones a la campaña de Ollanata Humala, que iba en cuarto lugar, y no a Alan García (o Keiko Fujimori). O que solo en los casos de Toledo y Humala haya pagado a presidentes. Pero si la Sra. Príncipe, (la procuradora que mintió negando primero sus fotos y nexos con Alan García (https://goo.gl/8uZtFA) necesita más para no decir que de Alan García no hay indicios, lo que revela el equipo de investigación de Convoca es sumamente preocupante.

El 22 de diciembre se conoce en EEUU el documento resumen del trato de Odebrecht para confesar sus coimas en 12 países por más de 400 millones de dólares. Allí saltan los nombres de Toledo, García y Humala. El 26 de diciembre, la Fiscalía peruana iba a allanar las oficinas de Odebrecht: “La oficina de coordinación fiscal anticorrupción se comunicó con varios magistrados del sistema de lavado de activos para comunicarles que serían llamados en los días siguientes para apoyar un operativo anticorrupción de carácter de muy reservado (…), pero sus teléfonos celulares nunca sonaron por razones que no se les explicó”.

El 2 de enero, sin allanamientos, la Fiscalía en conferencia de prensa anuncia que ya no usará la fuerza con Odebrecht sino la negociación: la confesión de Odebrecht en Perú a cambio de que ésta entregue información documentada de las coimas. La persona encargada de dar esa información a la Fiscalía es Lourdes Carreño, abogada de Odebrecht-Perú y, aquí el detalle, asesora durante el gobierno de García de la Comisión de Indultos y Gracias Presidenciales o narcoindultos. Esta mujer, que no fue removida de su cargo por Alan García, como sí Aurelio Pastor y Miguel Facundo Chinguel tras el irregular indulto a Crousillat, ha sido el nexo con la Fiscalía y quien entregó dos cartas (17 y 19 de enero) con información de la coima de 8 millones del metro de Lima de Alan García. Acusa a funcionarios menores: Jorge Cuba, Edwin Luyo y Miguel Ángel Navarro, que ya habían huido cuando la abogada hizo llegar a la Fiscalía la información. Una ex funcionaria de confianza de Alan García, involucrada en los escandalosos narcoindultos es el enlace con la Fiscalía peruana, quien da información a los fiscales de a quién acusar y a quién no del gobierno para el que trabajó; vamos entendiendo el “no me incluyan en la pandilla de los ex presidentes”.

Lo que salió de EEUU fue el resumen del trato de delación. Luego Brasil ha recogido confesiones de Jorge Barata y de Marcelo Odebrecht. Habrá que ver qué dicen de Alan García. Porque de Lourdes Carreño queda claro que no hay mucho más que esperar. Resuena la frase de Alan García cuando, acorralado por Anuska Buenaluque, dice: “Las buenas ratas se esconden bien”, y la de Rómulo León al salir de prisión: “Ante el público, Alan García es la rata”.


Escrito por Lourdes Carreño, Boquita de Caramelo: La Clave sobre Alan García dice:

martes, 28 de febrero de 2017

EL PARADIGMA DEL SISTEMA EDUCATIVO





EL CAPITALISMO Y SU FUNCIONAMIENTO PSICOLÓGICO





El capitalismo es la manera sutil de esclavizar al ser humano, ahora las empresas dictan como vivir como pensar, y a quien criticar.

Los gobiernos ahora sirven como cómplices de las empresas y actúan como empleados serviles, actualmente en nuestro país, las reformas neoliberales como la laboral donde nos convierten en súbditos y esclavos modernos, y programas con el Buen Fin del presidente espurio Felipe Alias el borracho, no alientan a ser consumistas en potencia con la consigna de competir y ganar la carrera por ser el más moderno, para conseguir el ego, orgullos y demás placeres psicológicos no importando el precio a pagar.

ATRAPANIEBLAS: EL PROYECTO PERUANO PARA PROVEER AGUA DESDE LA NEBLINA




En Perú, al igual que en muchos otros lugares, la falta de agua representa un grave problema para sus habitantes.
A través de éste video, conozca este innovador invento de Abel Cruz, un ingeniero ambiental, en el cual aprovecha la humedad de la niebla para proveer de agua potable en zonas casi desérticas.

En Pampa Colorada, entre Arequipa y Moqueda, no existe el agua, pero sí la neblina. En este lugar desértico se está llevando a cabo éste proyecto, con el cual mediante unas mallas, atrapan la humedad de la neblina que al ser condensada cae en canaletas que la conducen a los recipientes. En un día es posible extraer 400 litros de agua y de esta manera se están beneficiando 350 familias.


La Asociación “Peruanos sin Agua” fue fundada en 2004 con el objetivo de proveer agua a las zonas más empobrecidas de Perú. El objetivo es instalar 3.000 Atrapanieblas y de esa manera convertir zonas desérticas en campos de cultivos y actividades productivas.

NINGÚN DENTISTA SE VA A PONER A HABLAR CÓMO CURAR LAS CARIES DE FORMA NATURAL




Hoy en día usted puede encontrar todo tipo de recomendaciones, recetas o historias de cómo arreglar y sanar los huecos que se van creando en los dientes, pero prepárese ya que texto que sigue ayuda al 100% y es verdad.

usted está cansado de comprar todas esas pastas dentales caras que su dentista le recetó, pero que no sirvieron, entonces debe probar este remedio natural. Todos deseamos usar algo que nos proteja de forma óptima de ciertas formas de terapia que pueden incluso causar más daños.

Con este remedio usted comenzará a hacer las cosas de forma correcta y a despedirse de de todo lo que ha estado probando hasta el momento. Seguramente reducirá sus costosas visitas al dentista y es completamente seguro, ya que hemos encontrado la solución adecuada sobre cómo tratar las caries de forma natural.
Comprueba cómo curar las caries de forma natural

Para la preparación de esta cura usted no deberá gastar un montón de dinero o de tiempo, porque incluso puede ser que todo lo que necesita esté en su hogar. Sabemos que puede sonar increíble, pero todo lo que necesita para curar o prevenir los huecos es aceite de coco. El aceite de coco previene los huecos atacando la bacterias que los causan.
Basados en nuevos resultados de diferentes estudios, usted debería usar el aceite de coco y no productos químicos de flúor para obtener el resultado deseado, aunque todavía existan algunas autoridades médicas que insisten en usar químicos y agua para detener el deterioro de los dientes.

Si le es difícil creer en esto, podemos apoyar nuestras afirmaciones con el hecho de que en Irlanda un grupo de investigadores del instituto de tecnología de Athlone descubrió que el aceite de coco destruye las bacterias que causan infecciones y huecos en la dentadura, sin efectos secundarios.

Para sus investigaciones añadieron diferentes especies de aceite de coco y enzimas para comprobar el efecto de estos en el proceso digestivo. Cuando los aceites fueron digeridos, el equipo los colocó por separado en ciertas cepas bacterianas para ver los resultados. Entre todos los diferentes tipos de bacterias, el foco se concentró en el efecto del aceite de coco sobre la bacteria ácidas principal que habitan dentro de la boca y que causa diferentes tipos de infecciones, el Steptococus Mutans.

Muchas veces admiramos la apariencia de los actores famosos y nos preguntamos si podríamos ser uno de ellos, pero creyendo que no es posible. ¡Ya no más! Shailene Woodley y Gwyneth Palthrow se robaron la atención del público con una nueva línea de belleza que tiene sus raíces en la antigua medicina ayurvédica.

Aquí le enseñaremos cómo preparar el tratamiento diario con un enjuague bucal de aceite de coco, y que tiene múltiples funciones.

Fortalece la inmunidad, ayuda con dolores dentales o dolores a la cabeza, bronquitis, molestias femeninas, remueve las toxinas de su cuerpo, ayuda contra enfermedades al corazón y los riñones, contra calambres, es un método fantástico para blanquear los dientes y combatir muchas otras enfermedades.

Cómo utilizar el Aceite de Coco

Abra su boca y coloque dos cucharaditas de aceite de coco adentro, masque o mantenga el aceite en su boca hasta que se haya puesto líquido. Esto no debería tardar más de medio minuto.

Cuando el aceite se haya derretido comience a moverlo con la lengua en su boca durante aproximadamente 20 minutos, hasta que todos los lugares hayan sido cubiertos (no debe permitir que estos 20 minutos le impidan hacer el tratamiento, el tiempo pasará más rápido si se dedica a actividades como bañarse, ordenar las cosas para salir, lavar los platos, etc, con el aceite en la boca). Luego escupa el aceite y lave los dientes normalmente.

Si quedó interesado en esta cura y quisiera saber si realmente hace efecto, no espere más, tome el aceite de coco y destruya las bacterias que causan los huecos. En menos de un mes la caries serán una vieja y fea historia. Comparta esta valiosa información y ayude a quienes luchan contra el caries.


Información de Be Health Tips

sábado, 25 de febrero de 2017

EMPIEZO POR DECIR QUE JAMÁS LE PEDÍ UN MINISTERIO A TOLEDO




PARTE 1/3 COMISIÓN LAVA JATO: PRESENTACIÓN DE GUSTAVO GORRITI

 


 PARTE 2/3 COMISIÓN LAVA JATO: PRESENTACIÓN DE GUSTAVO GORRITI

 


PARTE 3/3 COMISIÓN LAVA JATO: PRESENTACIÓN DE GUSTAVO GORRITI 


CUANDO GARCÍA PIDIÓ UN MINISTERIO

 


No he tenido una carrera fácil en periodismo. Junto con coberturas difíciles e investigaciones azarosas, me tocó enfrentar sus consecuencias, incluyendo, por supuesto, ataques y calumnias.

Pero, a diferencia de otros, yo creo en el derecho y hasta el deber de la autodefensa en el periodismo y la vida.

Una mentira, aunque torpe, puede convertirse en la base de una desinformación insidiosa. Esta tiene en común con el lavado de dinero en que se trata de moverla mucho, de un medio al siguiente, para confundir su origen y darle visos de legitimidad. Con las redes sociales el proceso se hace más rápido y oculta mejor su origen y autoría.


“García expuso una visión más bien sombría sobre los problemas de gobernabilidad que iba a tener el próximo gobierno […] y se ofreció explícitamente a ser un ministro más. Pidió el Ministerio de Agricultura.”
Por eso tuve como norma casi desde el principio, que los ataques deben contestarse con eficacia. Especialmente cuando se enfrenta calumnias o mentiras vinculadas con una investigación en curso. Ahí, responder a los pobres diablos que llevan a cabo el ataque es secundario frente al objetivo principal de identificar al autor mediato,  y sacarlo a la luz.

Eso es lo que ha pasado ahora. Luego de mi declaración en la Comisión Lava Jato del Congreso, un pasquín digital con el incongruente nombre de ‘Manifiesto’ publicó una entrevista a uno de esos personajes que, en las viejas palabras de William Brann, “sugieren que la humanidad es meramente un mal olor”. El título de la entrevista revelaba su propósito: “Gustavo Gorriti le pedía a Toledo un ministerio”. El entrevistador es un periodista aprista y la entrevistada, Jenny Zúñiga, la persona a quien Toledo tenía como encargada de prensa hasta el comienzo de la segunda vuelta contra Fujimori el año dos mil.

Dado que el propósito directo de la entrevista es mentir todo lo posible, las iré respondiendo de acuerdo a su interés. Y empiezo por el título:

“Gustavo Gorriti le pedía a Toledo un ministerio”, es el título, que Zúñiga desarrolla así en su entrevista: “Gorriti sigue hasta que se pelea con Eliane, hasta el 2003. Se pelean por dinero, porque él les pide un ministerio y ve que no le iban a dar”.

Jenny Zúñiga estuvo cerca de Toledo hasta poco después de la primera vuelta del dos mil. Desde la campaña del dos mil uno, no tuvo acceso a ninguna información importante.

Así que no tuvo ni tiene la menor idea de quiénes le pidieron un ministerio a Toledo cuando este pudo darlo: luego de su victoria frente a Alan García en la segunda vuelta del 2001.




Empiezo por decir que jamás le pedí un ministerio a Toledo. Cuando tomé licencia de mi condición de periodista el año dos mil y vine al Perú para participar en la campaña para derrocar la dictadura fujimorista, dije públicamente que iba a acompañar a Toledo hasta la puerta de Palacio y que ahí me iba a despedir para retornar de inmediato a mi condición de periodista. Así lo hice.

Tanto el año dos mil como en la segunda vuelta del año dos mil uno, cuando me incorporé por breves semanas como asesor de campaña de Toledo para ayudar a impedir un triunfo de Alan García, lo hice en forma totalmente ad-honorem. El resultado fue quedarnos, mi familia y yo, con pocos ahorros. Pero fue la mejor decisión posible.

Yo no pedí ningún ministerio ni el 2001, ni antes ni después. Toledo tampoco lo ofreció ese año. Durante su gobierno, sin embargo, me ofreció dos veces el Ministerio del Interior. No acepté, aunque confieso que me costó rechazar la petición hecha luego del linchamiento del alcalde de Ilave.

El dos mil uno, cuando Toledo venció y formó el equipo de transición en el edificio de Petro Perú, hubo todo tipo de personas que se acercaron para solicitar posiciones. Entre ellos varios que hicieron lobby para pedir un ministerio.

Pero antes hubo uno verdaderamente inesperado:


Alan García.

Pidió ser ministro de Agricultura de Toledo.

En la noche de la segunda vuelta del 2001, Toledo festejaba la victoria en el Sheraton, junto con familia, asesores, amigos y allegados. La calle se había llenado de una multitud jubilosa e intensa. El derrotado candidato, Alan García, mandó a Mauricio Mulder para organizar un encuentro en el que se iba a reconocer la victoria a Toledo y desearle éxito. Toledo me pidió que yo recibiera a Mulder, cosa que hice con alguna dificultad, pues Mulder llegó al hotel a través de una masa poco afable.

Estaba conversando con Mulder cuando supimos que García había llegado al Sheraton por el sótano. Se hizo la reunión entre él y Toledo en una sala que separamos para el efecto. Yo participé en la conversación. Hubo otras personas, entre las que estuvo Fernando Yovera.

Fue una conversación amena, cortés. García, que fue quien más habló, expuso una visión más bien sombría sobre los problemas de gobernabilidad que iba a tener el próximo gobierno. Dijo que la mejor manera de hacer frente a la situación era un gobierno de coalición de las fuerzas mayores; y ahí García se ofreció explícitamente a ser un ministro más. Pidió el Ministerio de Agricultura. Toledo ni aceptó ni negó sino dijo algo así como que lo iba a considerar detenidamente.

Luego que García se fue, le pregunté a Toledo qué pensaba de la sorprendente petición. Este la desestimó por completo. Ni de a vainas, dijo. A mí, por lo contrario, no me pareció una mala idea tener a García como ministro de Agricultura. Hubiera habido un mejor manejo de la oposición. Y algo me decía que no iba a faltar abono.



Espías

En cuanto al resto de la ‘entrevista’ a Jenny Zúñiga en el pasquín ‘Manifiesto’, las mentiras, varias de ellas grotescas y contradictorias, se acumulan línea a línea.

En lo que sí no miente del todo es en el tema del espionaje. Poco después de llegar a Lima el dos mil, una periodista que entonces hacía investigaciones profundas y con frecuencia certeras, me dijo que sus fuentes le informaron que Jenny Zúñiga iba con frecuencia al SIN a verse con el jefe formal, el general Julio Salazar Monroe.

Asumí que mi deber era informarle a Toledo, a quien no le gustó recibir la información. Poco después, nos llamó, a Yovera y a mí, al bar del César, donde estaba con Jenny Zúñiga y ahí intentó, como él dijo, “confrontar abiertamente”. Lo único que logró fue que yo le dijera a Zúñiga de frente lo que me había sido informado. Añadí que mi deber era transmitir esa información a Toledo, pero que era la última vez que lo iba a hacer, porque este no tenía las condiciones ni merecía recibir información sensible. Ahí Toledo se puso apaciguador.

 No terminó en eso el asunto de los espías. Cuando llegué, el español Roberto Flores, muy cercano a Zúñiga, participaba en todas las reuniones de estrategia. Averigüé sobre él y resultó ser miembro del CESID (luego CNI), el servicio de inteligencia español.

Informé de inmediato a Toledo, que se resistió a actuar, pero al final alejó a Flores. Al verlo descubierto, el jefe del CESID, Juan Coll, le ordenó salir del Perú.

En su libro del 2006, Zúñiga defendió ardorosamente a Flores (a quien, extrañamente llama por su segundo apellido, García, y proclama su inocencia).

En 2007, el CNI español detuvo en Tenerife a Roberto Flores García luego de comprobarse que vendía secretos de inteligencia de su propio servicio a Rusia. Flores fue juzgado y sentenciado a prisión.

Cinco años antes, el 2002, un colaborador eficaz, el ‘testigo 3’ declaró ante la Comisión Townsend en Lima que Roberto Flores, el ex asesor de Toledo había sido simultáneamente colaborador del SIN.

Así de infiltrado y penetrado estuvo el movimiento de Toledo. Y así y todo se logró vencer. ¿Valió la pena? Por Toledo, ciertamente no. Por la democracia conquistada, por precaria que sea, por supuesto que sí.


Escrito por Gustavo Gorriti (Reproducción de la columna ‘Las palabras’ publicada en la edición 2476 de la revista ‘Caretas’).

domingo, 19 de febrero de 2017

EL FANTASMA DE LOS SOBORNOS DE ODEBRECHT AMENAZA A LOS TRES EXPRESIDENTES PERUANOS VIVOS, Y UNO YA TIENE ORDEN DE DETENCIÓN



SEMANA: ¿Cuándo llegó Odebrecht a Perú? ¿Qué papel cumplía en el país?

GUSTAVO GORRITI: Las compañías brasileñas, centralmente Odebrecht, llegaron a Perú a fines de los ochenta. En el primer gobierno de Alan García. Luego, durante la dictadura de Fujimori, Odebrecht estuvo muy activa. De hecho, tuvo más contratos en los años noventa que con los tres gobiernos democráticos del siglo XXI. No por el mismo monto, pero sí en la cantidad de contratos. Era un protagonista que ya estaba presente un buen tiempo cuando se recobró la democracia en el año 2000. Luego de eso, en los gobiernos de Toledo, García y de Humala, la presencia de las compañías brasileñas organizadas en el Grupo Brasil fue muy importante y Odebrecht, en concreto, fue el mayor contratista del gobierno en los tres periodos.

SEMANA: ¿Por qué comenzaron las investigaciones? ¿Los alertaron los desarrollos en Brasil, o ya venían ustedes sospechando?

G.G.: Un poco de ambas cosas. Las investigaciones fueron generalmente deductivas, hechas en torno a cosas como, uno, las razones por las que Odebrecht ganaba con evidentes preferencias y con regularidad los concursos; dos, por el acceso que tenían a los niveles más altos de la política; tres, por la facilidad con la que conseguían que les concedieran sobrecostos muy por encima de lo normal, y también la extraordinaria facilidad con la que ganaban los arbitrajes contra el Estado peruano por goleada. Entonces, buena parte de las investigaciones que se hicieron, las que yo comencé después de fundar en 2010 IDL-Reporteros, con Federico, en 2011, sacamos algunas en ese tenor.

SEMANA: ¿Cuál fue la primera?

G.G.: La primera, la más importante, fue ‘Las cuentas con levadura de Odebrecht’, relacionada con el anterior tema. Luego de eso, en cuanto salió el caso Lava Jato en Brasil, ya habíamos visto antes algo sobre un caso previo, el Castillo de Arena, que indicaba claramente que había habido pago de coimas en el Perú. Entonces vi que eso iba a tener un gran impacto porque estaban repartidos en toda América Latina, y el sistema operativo que habían empleado en Brasil era el mismo que se había dado en nuestro país.

SEMANA: ¿Y viajó a Brasil?

G.G.: Empezamos a seguir y a explicar el caso Lava Jato. En julio de 2015 viajé con mi colega Romina Mela por primera vez a Brasil, a Curitiba, y ahí logramos una serie de informaciones importantes, algunas de las cuales han tenido repercusión incluso en semanas recientes, como el caso de Arribas en Argentina. Y en cuanto se dio la captura de Marcelo Odebrecht y de Andrade Gutiérrez en Brasil, y entraron al sistema de delación premiada corporativa, empezamos a enfocar las preguntas a lo que había pasado en nuestros países. Los fiscales brasileños a estas alturas tenían una buena visión de las cosas, e hicieron parte de las preguntas de la delación premiada corporativa de Odebrecht, referida a lo que ha pasado en otros países, y de ahí viene el realce que ustedes están viendo en Colombia, que debe ser apenas el comienzo.



La abogada defensora de Odebrecht, Dora Cavalcanti, en breve entrevista con Gustavo Gorriti. (Foto: IDL-Reporteros).

SEMANA: En el caso de Alejandro Toledo parece haber unas coimas por 20 millones de dólares. ¿A él de qué se le acusa?

G.G.: Pues de acuerdo con el testimonio de Jorge Barata, el superintendente de Obras durante esos años, Toledo ofreció favorecer a Odebrecht a través de un intermediario, su asesor de seguridad. Y después, reuniones en Brasil de este con personas relacionadas con un magnate peruano-israelí, entonces muy poderoso, llamado Josef Maiman. Hubo una petición de entre 35 y 40 millones de dólares, pero eventualmente, al no poder él cumplir todo lo que había ofrecido, se recortó a 20 millones de dólares. El resto, me imagino, se iba a repartir entre los grados menores.

SEMANA: Y en el caso de Ollanta Humala ¿también hay coimas o solo lavado de dinero? ¿En qué consiste ese lavado de dinero?

G.G.: La información hasta ahora es de inteligencia y hay alguna que está en las investigaciones de la Policía Federal del Lava Jato en Curitiba. Siguiendo la investigación, hay papeles o referencias que hablan del plan o del programa OH, por Ollanta Humala, y la mención de 3 millones de dólares. Esto es lo que ha salido hasta ahora. Es una información que debe servir como base para investigaciones adicionales. No está todavía completa. Pero de nuevo, toda la primera ronda, porque va a haber más de una, de delaciones premiadas de los 77 ejecutivos de Odebrecht, incluyendo los que estaban en operacio nes estructuradas, la oficina del manejo de sobornos, eso ya ha culminado y está en proceso de homologación. No va a ser público por cuatro meses, entiendo que es el caso con Brasil, para permitir que la gente de Odebrecht pueda estar más o menos a salvo. Pero es muy probable que haya filtraciones antes. Y en el caso del Perú, va ser interesante ver en qué sentido afectan esas filtraciones a Alan García, a Ollanta Humala y a otros funcionarios de gobiernos anteriores.

SEMANA: En el caso de García, se habla de la línea uno del metro de Lima. ¿Eso está más o menos avanzado o en qué anda esa investigación?

G.G.: Hasta este momento, el arresto de su viceministro Cuba, sí. Y queda por ver si esta persona se va a decidir a hablar. Pero el problema de callar es que la información no va a venir solo de Cuba, o de su pareja, o de sus relacionados. Sino también central y primeramente de Brasil.


La llegada del exviceministro Jorge Cuba a Perú. (Fuente: Poder Judicial).

SEMANA: Me imagino que usted debe sentirse muy frustrado con el caso de Toledo, porque estuvo asesorándolo después de haber sido víctima personalmente de la tiranía de Fujimori.

G.G.: Nunca después de que llegó al poder. Nunca. Cuando yo tomé licencia de mi función de periodista, dije que lo iba a asesorar porque yo había hecho todo lo posible contra Montesinos y Fujimori y era el momento de hacerlo como ciudadano, y que lo iba a acompañar hasta la puerta del palacio. Eso fue lo que hice. Asesoría, además, absolutamente gratuita. Me la pagué con mis ahorros y no le acepté ningún puesto ni entonces ni después. Sin embargo, por supuesto, durante los meses de una lucha muy intensa, se forjaron lazos muy estrechos. Y traté de convencerlo de que él podía ser el Benito Juárez del Perú, que él tenía todas las condiciones.

SEMANA: ¿Y qué pasó?

G.G.: Mira tan buen Benito Juárez que resultó. Yo estoy escribiendo esto. Me pregunto si el bandido de hoy, asunto que aún no está sentenciado, pero que es muy probable, cancela totalmente a lo de ayer. Y mi impresión es que no. Él era una persona llena de contradicciones, pero tuvo momentos de gran carisma, identificación, intensidad en la lucha con el pueblo, que fueron de inmensa utilidad. Fue un buen líder, a pesar de todos los defectos… No sé si el ejemplo sea muy jalado de los pelos, pero he mencionado el caso del mariscal Pétain que luego de haber sido héroe de la Primera Guerra Mundial fue el traidor en la Segunda. Pero en el caso de Toledo le pasó tan poco tiempo de la ética de la lucha contra el fujimorato y el robo, que yo creo que el mérito real que tuvo no debe considerarse como un atenuante, sino como un agravante. Porque el mérito hizo que el pueblo pusiera una enorme confianza en él y la democracia y el haberla defraudado, primero como un gobernante débil y frívolo, que eso sucedió casi al comienzo, y luego si las pruebas resultan ciertas como parecen, era un bribón.

SEMANA: ¿Qué piensa de los efectos que esto pueda tener sobre la credibilidad de las instituciones y la vigencia de la democracia no solo en Perú, sino en América Latina?

G.G.: Acabo de escribir un artículo en Caretas sobre eso. No es solo la credibilidad de las instituciones y la fe en la democracia, porque al fin y al cabo cuando se derrocó al fujimorato salió toda esa especie de inundación de escepticismo por la tremenda corrupción de esa época. Obviamente el mandato clarísimo era ser una sociedad mucho más limpia, incluyendo una cantidad de comisiones y todo el bla, bla, bla, que hay acá. Resulta que muy poco después ya estaban robando con alegría, con ganas, con codicia. Entonces, por lo menos yo digo que si algo prueba esto es el inmenso valor de la democracia que puede encarcelar a sus líderes cuando se produce. Los llamaba a comparar esta situación con cómo aguantan los corruptos en Kazajistán, en Uzbekistán, o cómo aguantó el propio Fujimori. Entonces, para mí va a ser el año de la democracia. Si los tres primeros presidentes resultan culpables, y van a la cárcel, o dos, o uno, pues eso va a significar la capacidad de la democracia. Espero que eso sea lo que pase aquí.

"EL ALCALDE NEGOCIA CON TRAMITADORES [...] QUIENES PIDEN DINERO PARA OBTENER REUNIONES CON FUNCIONARIOS DE ALTO NIVEL CON CAPACIDAD DE DECIDIR EN LOS MINISTERIOS"



La microcorrupción de cada día

No me sorprende lo que pasa hoy con el expresidente Toledo. Creo que en el largo proceso previo a las revelaciones, las contradicciones y evidencias dieron clara señal de lo que se venía.

Antes que eso, perturban otras preguntas: ¿Cómo es que no hay más estudios sobre la corrupción de nuestro Estado y nuestra sociedad? ¿Cómo muta la corrupción de gobierno a gobierno, de ministerio a ministerio, de proceso a proceso? ¿Cómo es que no se frenan los diversos vacíos que permiten esas prácticas corruptas? ¿Cómo es que los que trabajan en el Estado y ven esas prácticas no pueden frenarlas? ¿Por qué no se denuncian? ¿Dónde hacerlo? ¿Cómo probarlo? ¿Cómo hacerlo sin poner en riesgo el puesto del denunciante? ¿Cómo enfrentar la corrupción del día a día?

Quizá para algunos puedan parecer preguntas ingenuas, pero hay que partir de ese tipo de preguntas porque la corrupción no se limita a las adendas de los megaproyectos sino nos toca también, más perceptiblemente, en la microcorrupción (la que se produce en la búsqueda de financiamiento y la viabilidad para obras pequeñas como hospitales o colegios), que penetra las instituciones del Estado y nuestras vidas.

Un ejemplo de ello es lo que acontece con los Proyectos de Inversión Pública (PIP).


"El alcalde negocia con tramitadores [...] quienes piden dinero para obtener reuniones con funcionarios de alto nivel con capacidad de decidir en los ministerios".

Ante la dificultad para realizar sus obras (sea por búsqueda de presupuesto o para acelerar la obra) los alcaldes se las tienen que arreglar para obtener recursos sumergiéndose en un sistema plagado de prácticas informales, germen de la corrupción, transitando por un sendero con las siguientes etapas: 1.- El alcalde realiza una primera visita al ministerio al que corresponde el PIP. 2.- Al no ser atendido, el alcalde negocia con tramitadores (brokers, muchos de ellos ex funcionarios de las Unidades Técnicas de los ministerios) que ofrecen contactos para priorizar sus proyectos, quienes piden dinero para obtener reuniones con funcionarios del MEF u otros de alto nivel con capacidad de decidir en los ministerios. 3.- Si no obtiene resultados, el alcalde busca una última opción en el ministerio articulador: la PCM, en donde sostiene a veces muchas reuniones, casi siempre sin resultados.

En todo este proceso suelen participar también congresistas de la República en la gestión del proyecto, en algunos casos por estar convencidos de la importancia del PIP para la zona que representa; en otros, porque podría recibir dinero por gestionar reuniones, por la realización de la obra, u otros favores políticos.

Este peregrinaje de visitas a ministerios, es solo una de las aristas del problema porque no se puede perder de vista lo que sucede dentro de los gobiernos regionales y locales. Ahí, usualmente por falta de conocimiento experto de las unidades formuladoras de los proyectos, contratan a asesores externos que generan a su vez otras redes de corrupción, como amiguismos y nepotismo.

Todo esto ocurre mientras los funcionarios del MEF se centran en aducir la incapacidad de gestión de las autoridades locales. Es mucho más complejo que eso.

De ahí la importancia de que los ciudadanos estemos atentos y sigamos en forma vigilante y permanente los procesos y  las decisiones que se toman en el Estado. No confiemos solamente en el portal de Transparencia, hecho por quien es juez y parte: el Estado. Los portales son tan ‘transparentes’ como las entidades lo determinen al calificar qué debe ser público y qué no (siendo la Ley de Transparencia un saludo a la bandera). De otro lado, la información que se muestra suele ser tan engorrosa y “técnica” (como lo hacen ProInversión, MINEM, MEF) que los portales, intencionalmente, no terminan acercando el Estado al ciudadano, sino ahuyentándolo.

Me pregunto entonces si además de la atención que ahora se presta al escándalo de  megacorrupción en las altas esferas del poder político y empresarial, el MEF se propone poner candados a esas prácticas informales que se presentan en sus oficinas, en sus narices, en cada PIP, esa microcorrupción descentralizada en todos los niveles de gobierno, que va desde los más altos niveles del Estado, hasta las municipalidades, que mientras se mantengan, perpetuará  la amenaza de vivir en un Estado plagado de la corrupción de cada día.


Escrito por Karen López Tello Politóloga, trabajó en el Estado.