martes, 11 de abril de 2017

LA RAÍZ DEL PROBLEMA DEL YIHADISMO SE LLAMA ESTADOS UNIDOS




OJO PESTAÑA Y CEJA MIS ESTIMADOS AMIGOS: Que no te cuente, cuentos chinos, entérese tu mismo, leyendo esta noticia y difundiendo para los que no saben, como es el asuntoTras el último golpe del terrorismo islámico sufrido en Niza, reflexionamos con el experto geopolítico Fernando Moragón sobre las raíces históricas del problema.

El atentado en Niza se suma a una larga serie de ataques que ya no pueden de ninguna manera considerarse como incidentes esporádicos o aislados, sino como episodios -tristemente previsibles- de una situación geopolítica conflictiva y degenerada, que parece aún lejos de su solución.

En RT hemos querido rastrear el origen histórico de esta situación, y para ello hemos consultado con el experto en geopolítica y Presidente del Observatorio Hispano Ruso de Eurasia, Fernando Moragón.

La raíz

"El reciente atentado de Niza no se gesta hace poco, viene de muy lejos en el tiempo - explica Moragón-. Los actuales yihadistas son los 'hijos ideológicos' de los viejos muyahaidines afganos, aquellos 'luchadores por la libertad', como los calificaba el expresidente norteamericano Ronald Reagan, que fueron apoyados con armamento y financiación por los EE.UU. en su lucha contra la Unión Soviética".



A la sombra del horror de hoy, resulta llamativo y escandaloso recordar unas declaraciones que el propio Fernando Moragón nos recuerda. Son del ex-consejero de seguridad del ex-presidente norteamericano Jimmy Carter, Zbigniew Brzezinski. Un periodista del semanario 'Le Nouvelle Observateur' le preguntaba, en enero de 1998: "¿Tampoco se arrepiente usted de haber favorecido el integrismo islamista, de haber aportado armas y consejo a futuros terroristas?", a lo que este respondía: "¿Qué es lo más importante para la historia mundial? ¿Los talibanes o la caída del imperio soviético? ¿Algunos locos islamistas o la liberación de Europa central y el fin de la guerra fría?".




"Rusia es el único país que se está enfrentando claramente y sin dobles agendas al yihadismo en el mundo".
Fernando Moragón



"Desgraciadamente, esta forma de pensar ha seguido siendo una constante en la política exterior estadounidense hasta hoy en día-señala Moragón-. Esta misma lógica es, en el fondo, la que están aplicando actualmente los EE.UU. contra Rusia. Desaparecida la Unión Soviética, eliminado el conflicto ideológico entre la capitalista EE.UU. y la comunista URSS, la guerra fría terminó para Rusia; pero no para los EE.UU".

Las causas

Moragón explica a continuación la ambigüedad histórica de los Estados Unidos en relación al terrorismo: "Hasta los atentados del 11-S los EE.UU. apoyaron a los talibanes en Afganistán; y en su "guerra mundial contra el terrorismo" han atacado, ocupado y destruido países árabes como Irak, Libia y Siria, que, si bien eran dictaduras (como sucedía en todos los países árabes, no hay que olvidarlo), también eran regímenes laicos en cuyos territorios no había grupos yihadistas (ni, en el caso de Irak, "armas de destrucción masiva").



Quizá el de Irak es el ejemplo más claro de esta relación causa-efecto que ya se puede leer con claridad en la Historia: "En el Irak de Sadam Husein no había ni un solo yihadista. La invasión, ocupación, destrucción de las estructuras estatales iraquíes, la sectarización de la sociedad iraquí y un largo etc. llevadas a cabo por los estadounidenses abrieron de par en par el país a Al-Queda, que bajo distintos nombres, se fue transformando hasta convertirse en el Estado Islámico. La Al-Qaeda fundada por bin-Laden o el Estado Islámico son los que están detrás de los atentados sufridos en Europa en los últimos años, y también del ocurrido este jueves 14 de julio en Niza. Todo gracias al constante apoyo a los grupos yihadistas que los Estados Unidos les dan hasta que se hacen incontrolables y se vuelven contra ellos".



Sin embargo, para Moragón, hay más responsables: "Europa, incluida Francia, es corresponsable de este desastre participando en las campañas militares lideradas por los EE.UU. y financiando y armando a estos grupos como lo han hecho en Siria". Y añade, con amargura: "Ahora toca la hora de los lamentos, las condolencias, del 'todos somos Niza', de las banderitas francesas en las redes sociales y, lo que es extremadamente preocupante, de aprovechar el miedo de las sociedades europeas para restringir derechos y libertades en favor de una mayor y falsa seguridad".



Intereses de largo alcance

"Al atacar Afganistán, Irak, Libia o Siria, y promover el yihadismo, los EE.UU. están también atacando los intereses de Rusia; así como lo hacen promoviendo golpes de estado blandos, como el de Ucrania; poniéndole sanciones económicas, y obligando a los europeos a que se las pongan", señala Fernando Moragón.

Este experto en geopolítica insiste en aclarar que para los Estados Unidos, el verdadero enemigo sigue siendo "Rusia, a la que el Secretario de Defensa norteamericano, Ashton Carter, ha puesto en el número uno de los peligros que acechan al mundo, por encima del mismísimo Estado Islámico, que ocupa una discreta quinta posición, después de China, Irán, y Corea del Norte". A su modo de entender, sin embargo, "Rusia es el único país que se está enfrentando claramente y sin dobles agendas al yihadismo en el mundo".

Las consecuencias

Fernando Moragón encuentra muy preocupantes algunos de los escenarios que se pueden plantear, y que parecen más probables a la luz de las recientes experiencias vividas en occidente tras cada atentado: "¿prolongará el estado de emergencia en Francia el presidente Hollande con lo que eso supone de recorte en las libertades y los derechos de sus ciudadanos? ¿Estigmatizaran más los gobiernos europeos a inmigrantes, refugiados, o ciudadanos "no blancos", como causa de los atentados, además de hacerlo del desempleo o de la violencia de género? La ultraderecha europea debe estar exultante de alegría".

Putin a Francia: Rusia "sabe qué es el terror y las amenazas que crea"

En cuanto al futuro de la amenaza terrorista, si seguimos respondiendo como hasta ahora, sus vaticinios son oscuros: "Después del atentado de Niza vendrán otros y no conseguiremos eliminar el problema de los ataques yihadistas con medidas policiales o con más seguridad y menos derechos".

¿Como se puede conseguir entonces? Fernando Moragón es claro al respecto: "Para ello hay que ir a la raíz del problema y esa raíz se llama Estados Unidos y su política de apoyar a los movimientos yihadistas y a sus aliados, como Arabia Saudí". Y concluye: "En última instancia, los norteamericanos son los responsables finales, de manera indirecta, del atentado de Niza".

"Después del atentado de Niza vendrán otros y no conseguiremos eliminar el problema de los ataques yihadistas con medidas policiales o con más seguridad y menos derechos".
Fernando Moragón

En su opinión, la actitud de los Estados Unidos al respecto del problema del yihadismo actual, podría expresarse en términos similares a los que utilizó Zbigniew Brzezinski, citado al principio de éste artículo: "¿Qué es lo más importante para la historia mundial? ¿Los talibanes, el Estado Islámico, unos cuantos países árabes o la caída de Rusia? ¿Algunos locos islamistas o el mantenimiento de la hegemonía mundial norteamericana?"





EL CONSEJO DE SEGURIDAD NACIONAL DE EE.UU. SE PREPARA PARA PRESENTAR AL PRESIDENTE UN CONJUNTO DE PROPUESTAS CON OBJETO DE CAMBIAR SU POLÍTICA SOBRE COREA DEL NORTE.








OJO PESTAÑA Y CEJA MIS ESTIMADOS AMIGOS: Que no te cuente, cuentos chinos, entérate tu mismo, leyendo esta noticia y difundiendo para los que no saben, como es el asunto, puedan saber y discernir sobre el tema. El Consejo de Seguridad Nacional de EE.UU. está culminando una revisión de la política sobre Corea del Norte. Al parecer, para este asunto Donald Trump ha dado a sus asesores "mucho más tiempo y un mayor grado de flexibilidad" que para la cuestión siria, escribe el analista Daniel R. DePetris en un artículo en la revista 'The National Interest'.

En marzo 'The Wall Street Journal' informó que el asesor adjunto de Seguridad Nacional, K.T. McFarland, indicó a sus ayudantes que incluyeran "ideas fuera de la corriente principal". Las opciones menos convencionales pueden llegar hasta la idea de asesinar al líder norcoreano, Kim Jong-un, opina DePetris.

Llevamos 20 años de diplomacia y las sanciones no han logrado detener el programa norcoreano
"Llevamos 20 años de diplomacia y sanciones que no han logrado detener el programa de Corea del Norte", afirmó a NBC News un alto funcionario de Inteligencia implicado en la revisión. Por lo tanto, este es el mensaje principal de la Administración Trump hoy: Corea del Norte es un problema que Washington ha tenido ante sí durante mucho tiempo, por lo que es hora de "buscar nuevas alternativas".

Precedentes

Hace unas décadas "asesinar a un líder extranjero era un componente integral de las herramientas de seguridad nacional de EE.UU.", recuerda DePetris. Durante la Guerra Fría, los líderes que no apoyaban suficientemente las políticas estadounidenses eran sus objetivos, entre ellos el cubano Fidel Castro, el congoleño Patrice Lumumba, el dominicano Rafael Trujillo y el guatemalteco Jacobo Árbenz. Todos estos líderes en su momento estuvieron en las listas de la CIA.

Corea del Norte advierte a EE.UU. de las "devastadoras consecuencias de sus indignantes actos"
El el exlíder libio Muammar Gaddafi también fue blanco frecuente de los estadounidenses. Por ejemplo, en 1986 el entonces presidente Ronald Reagan autorizó un ataque aéreo contra el complejo de Gaddafi con la esperanza de que este estuviera en el edificio.

No obstante, desde la presidencia de Gerald Ford la política de EE.UU. pretendió "mantenerse lejos de todo lo que sugeriría que el país estuviera implicado de alguna manera en un intento de asesinato político". Pero el analista asegura que si es necesario "las políticas pueden ser cambiadas, las directivas presidenciales y las órdenes ejecutivas pueden ser modificadas o reescritas". Además, no existe una prohibición estatutaria que prohíba al presidente ordenar un ataque a un líder extranjero.

"Un alto precio a pagar"

La pregunta principal es si el supuesto complot contra el líder realmente ayudaría a Washington a resolver el problema norcoreano. Si la Casa Blanca cree que esto hará que cambie el sistema político actual en Corea del Norte, podría estar equivocada. El experto recuerda un caso parecido en que "unos días antes de la gran operación militar en Irak, Washington lanzó misiles contra Saddam Hussein creyendo que así se podía evitar la continuación de la guerra". No es posible comprobar si esta hipótesis se habría cumplido, porque Saddam sobrevivió a esos ataques, explica DePetris.

La situación en Corea del Norte es totalmente diferente a la de Irak en 2003
"La situación en Corea del Norte es totalmente diferente a la de Irak en 2003", afirma el analista. Primero, Kim Jong-un goza de "un poder muy sólido" en su país. Segundo, "a diferencia de Irak, cuyo Ejército fue desmoralizado y degradado por la Guerra del golfo Pérsico en 1991, Corea del Norte es un Estado con misiles balísticos que tienen la capacidad de atacar Seúl y las bases estadounidenses de la región".

Por lo tanto, los estadounidenses tendrían que pagar "un precio muy alto" si se deciden a emprender este paso tan arriesgado. "El asesinato de un jefe de Estado es la definición de un acto de guerra", agrega DePetris.


Esta opción puede acabar siendo una de tantas que el Consejo de Seguridad Nacional presente para que sea considerada por el presidente Trump. "Esperamos que toda esta charla no sea más un juego político para incitar a los chinos a cooperar con EE.UU., y nada más", concluye el experto.

lunes, 10 de abril de 2017

ESTADOS UNIDOS PROPONDRÁ “FUERZAS DE TAREA” PARA INTERVENIR MÉXICO




OJO PESTAÑA Y CEJA MIS ESTIMADOS SEGUIDORES: Que no le cuente, cuentos chinos, entérese usted mismo. La violencia verbal y física que en los pocos días al frente del gobierno estadunidense ha hecho Donald Trump en contra de México (considerando a migrantes e indocumentados que trabajan y viven en aquel país y que son arrestados para deportarlos o procesarlos penalmente) no es nueva por parte de las autoridades gubernamentales de ese país.

En el gobierno de Barack Obama, las tropas de Estados Unidos –también bajo el argumento del narcotráfico y la violencia, igual como ahora lo hace rabiosamente Trump– generaron un clima intervencionista mediante declaraciones constantes de funcionarios y militares, sin descontar que Organización de las Naciones (ONU) Unidas también se sumó a la crítica contra México y, mediante un pronunciamiento en aquel momento, preparó el camino para que “fuerzas de tarea” estadunidenses ingresaran a territorio nacional, al asegurar que las bandas del narcotráfico que operan en el país son una “superpotencia”.

Recordamos ahora que hace 6 años, en 2011, hicieron declaraciones jefes policiales y funcionarios del Departamento de Estado, incluida Hillary Clinton; después se sumaron militares y representantes de agencias de inteligencia estadunidenses, para quienes la debilidad del entonces presidente Felipe Calderón se tradujo en fuertes presiones políticas que le impidieron gobernar con independencia y mantener control del país.

Ese riesgo de intervención a México por parte de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos se repite ahora con mayor intensidad, ante un presidente mexicano agobiado y desconcertado y un gabinete sumamente débil que no sabe qué hacer ante los embates diarios de Trump.

La advertencia del presidente de Estados Unidos en la llamada telefónica de hace unas semanas al presidente Enrique Peña Nieto, de que enviaría tropas a México para ir en contra los “bad hombres”, abre con mayor intensidad una posible intervención militar directa en contra de México o disfrazada de “fuerzas de tarea militar” para “cooperar” con las Fuerzas Armadas mexicanas.

Este clímax sobre una posible intervención militar también fue revelado en su momento por WikiLeaks, que dio a conocer las críticas del gobierno de Estados Unidos en contra del Ejército Mexicano, de los cuerpos policiales y contra el mismo presidente de la República, a quienes la diplomacia estadunidense considera incapaces de hacerle frente al crimen organizado, el cual mantiene en jaque al país y ha desatado la peor violencia de que se tenga memoria, con cerca de 200 mil muertos en 10 años, cifra muy superior a todas las víctimas de las guerras ocurridas en Irak y Libia, países a los que invadió Estados Unidos.

Ante ese preocupante panorama intervencionista, se confirma que el próximo jueves 23 de febrero arribarán a México los secretarios de Estado y de Seguridad Interna de Estados Unidos, Rex Tillerson, y Jhon F Kelly, respectivamente, y la Secretaría de Relaciones Exteriores informó que vienen a dialogar con funcionarios de alto nivel sobre temas bilaterales para continuar los acercamientos y el diálogo “en favor de una relación respetuosa, cercana y constructiva entre ambos países”.

Por supuesto que hasta hoy no ha habido una sola acción de respeto por parte de Trump y su equipo, así que la próxima llegada de ambos funcionarios estadunidenses ha puesto en alerta a todo el gabinete de Peña, pues sin duda el tema principal que abordarán será la seguridad interna de Estados Unidos y el trabajo que pedirán a México hacer en contra del crimen organizado y el tráfico de drogas, a fin de evitar que éstas crucen la frontera hacia el vecino país.

Como tema principal en la agenda de los funcionarios estadunidenses, será que México permita a militares y miembros de las agencias policiales e inteligencia de Estados Unidos que “colaboren” directamente con las Fuerzas Armadas mexicanas para combatir al narcotráfico, igual como sucedió en Colombia, en donde los militares estadunidenses tomaron el control del país. Esto representa una abierta intervención y violación a la soberanía nacional.

La duda es qué posición asumirá el gobierno mexicano ante esta presión de Estados Unidos, y sí el gobierno de Peña se atreverá a autorizar públicamente esa intervención disfrazada de “colaboración” en el combate contra el narcotráfico.

Un problema más es la comunicación que salga de los acuerdos alcanzados por los dos países, pues en los últimos días hemos visto como Estados Unidos da versiones distintas a las que informa el gobierno mexicano, lo cual se ha traducido en una aguda crisis en México, que revela la sumisión del gobierno ante su homólogo estadunidense.


Escrito por Miguel Badillo Periodista y director de la revista Contra Línea. Periodismo de Investigación. Es egresado de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM. Investiga: corrupción gubernamental y empresarial, delitos de cuello blanco, lavado de dinero, seguridad nacional y pública, temas energéticos. (Twitter)

TRUMP Y GASOLINAZO DERRUMBAN ECONOMÍA MEXICANA




OJO PESTAÑA Y CEJA MIS ESTIMADOS SEGUIDORES: Que no le cuenten cuentos chinos, entérese usted mismo. El efecto Trump y el gasolinazo agudizan la crisis económica de México. El gobierno tiene dos rutas: profundizar el neoliberalismo al tiempo que reprime las protestas o cambiar el modelo para incentivar el mercado interno. La balanza se inclina a la primera opción.

En medio del estancamiento, dos factores vuelven casi inviable la economía mexicana para lo que resta del gobierno de Enrique Peña Nieto: el llamado gasolinazo –impulsado por la administración federal– y las políticas en contra de México que promueve Donald Trump, presidente de Estados Unidos.

Ambos factores se insertan en un contexto nacional de deterioro de las condiciones económicas, explica a Contralínea la doctora en economía María de la Luz Arriaga Lemus. También, condicionan los próximos 2 años a una crisis que resentirán los bolsillos de las mayorías.

“Realmente no hay crecimiento económico: estamos en alrededor de un 2 por ciento, cuando la población crece más; tenemos un gran desempleo; una pérdida del poder adquisitivo no sólo en términos del salario directo, sino del salario social, con restricciones en los gastos en salud, educación, etcétera; además de una creciente concentración de la riqueza y una gran desigualdad.”

La tendencia regresiva en México es preocupante, pues se conduce hacia niveles de desigualdad e inequidad similares a los de 1935, “cuando alrededor del 75 por ciento del ingreso nacional le correspondía a los ingresos por capital, mientras que el restante 25 por ciento era repartido entre la población trabajadora”, indica el Informe anual del Observatorio de Salarios 2016. Los salarios y la desigualdad en México, de la Universidad Iberoamericana campus Puebla.

Según el análisis, de 1976 a la fecha el salario mínimo ha perdido el 80 por ciento de su poder de compra impactando a toda la estructura de trabajadores. Además, de 2005 a 2016, la población asalariada mostró una tendencia a adquirir menos canastas alimentarias.

La doctora Arriaga Lemus explica que la actual crisis se debe a que quienes han gobernado el país promueven políticas para que la economía sea más vulnerable y dependiente de la de Estados Unidos.

Para la investigadora de la Facultad de Economía de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) e integrante del Centro de Análisis de Coyuntura Económica, Política y Social, “la apertura de la economía ha sido intencional: darle facilidades al capital trasnacional para que entre irrestrictamente en cualquier rama de la industria, en cualquier servicio e incluso en la educación y la salud. Eso es intencional”.

Así es como se explica la tendencia a profundizar el modelo neoliberal con políticas públicas dañinas para la mayoría de los mexicanos, como el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) y las llamadas reformas estructurales, en particular la energética.

Juan José Dávalos, académico de la Facultad de Economía, explica a Contralínea que la subordinación de México a Estados Unidos es resultado de un proceso que se inició a fines del siglo XX: “una integración subordinada que terminó convirtiéndose en una dependencia increíble: hemos perdido la capacidad de ser autosuficientes en elementos muy importantes para cualquier país, como en los alimentos (el campo está devastado; los únicos que han ganado son pequeños núcleos de agroexportadores, en los cuales están metidas las corporaciones extranjeras), la energía, el mercado laboral (bajos salarios y una expulsión enorme de fuerza de trabajo al extranjero) y el sector financiero”.



De este último punto, advierte que los destinos del uso de los flujos de capital están determinados casi en 90 por ciento por bancos extranjeros, que cobran altas utilidades porque aseguran que tienen un gran riesgo, a pesar de que están subsidiados. “La banca se extranjerizó, se remató y, con todo y eso, se sigue pagando el famoso rescate”.

El gasolinazo

A este deterioro de las condiciones económicas se suman los efectos negativos del alza al precio de los combustibles –producto de la anticipada liberalización– y de las políticas de Trump.

“El gasolinazo es la gota que derrama el vaso. Es el ejemplo claro de cómo deprimieron la producción de gasolinas: las refinerías están funcionando al 40 por ciento de su capacidad en un momento en el cual estamos importando [la mayoría del consumo]. Eso es carísimo”, señala en entrevista la doctora Arriaga Lemus.

En su ensayo El gasolinazo: atraco al pueblo en plena luz del día, el doctor en economía Alejandro Álvarez Béjar señala que el adelanto de la liberalización del precio de los energéticos es el primer paso para la apertura al capital privado, nacional y extranjero, del mercado interno de petrolíferos. El negocio ronda los 70 mil millones de dólares anuales.

Para el investigador y académico de la UNAM, con este nuevo esquema de alza de precios, el gobierno recaudará –a través de los impuestos especial a la producción y los servicios y al valor agregado–casi 300 mil millones de pesos, además de beneficiar a grandes grupos monopólicos privados, nacionales y extranjeros.

El alza de los precios de los combustibles afecta directamente el mercado interno, al alterar los precios de productos –en especial los de primera necesidad: canasta básica y medicamentos– y servicios. La afectación es para los consumidores finales, que además tienen un salario pulverizado.

A la par de la liberalización del mercado de combustibles, el académico Juan José Dávalos observa que hay una problemática vinculada a los créditos que propició la reforma energética. “El mayor error estuvo en que auguraron que ese modelo de reforma energética, además de darles ingresos a los privados, daría recursos al gobierno y, optimistamente, se pusieron a contratar deuda e inflaron las expectativas. Y la realidad es que ese modelo fracasó”.

Trump quebrará el neoliberalismo mexicano 



Vigente desde 1982, el modelo neoliberal aplicado en el país –que sólo ha beneficiado entre el 3 y el 5 por ciento de la población– tiene efectos desastrosos, como el hecho de que el trabajo informal se acerca a un 60 por ciento del total de la población económicamente activa, observa el doctor en estudios sociales José Valenzuela Feijóo, académico de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).

En su ensayo Unidad nacional: ¿para qué y entre quiénes?, advierte que “las perspectivas [económicas] para los próximos 2 años [los últimos del gobierno de Peña Nieto] son aún peores”.

Ello, porque a partir de la política proteccionista y de reestructuración del TLCAN, el triunfo de Trump en Estados Unidos podría provocar un serio quebranto en el funcionamiento del neoliberalismo mexicano. Para el académico de la UAM, la política económica del presidente estadunidense dañará seriamente ese modelo económico que tanto ha beneficiado a la cúpula neoliberal mexicana.

En lo que resta de este gobierno, “no vamos a crecer, no va a haber más riqueza, no va a haber mejores pensiones ni mayor intervención del Estado, a menos que los mexicanos peleemos y tomemos en nuestras manos la defensa de nuestra economía, en una integración respetable para México y un replanteamiento del desarrollo en América del Norte”, dice en entrevista, el economista Juan José Dávalos.

“Lo que viene es una situación de abuso: es la precariedad de dos terceras partes de la población mexicana”. Para los próximos meses se espera un empeoramiento de la economía, advierte. “Eso ya lo estamos viendo con el ahorcamiento presupuestal del gasto del Estado para el presupuesto 2017, que tiene que ver en gran medida con el pago de deudas al extranjero”.

La doctora María de la Luz Arriaga considera que “lo que nos espera en los próximos 2 años va a ser un periodo muy difícil: va a prevalecer la incertidumbre de hasta dónde Trump quiere renegociar el Tratado de Libre Comercio, que ya era adverso para México y que ahora va a ser peor”.

Y es que, explica, en vez de crear muchos empleos, el Tratado “nos hizo más dependientes. Muchas de las empresas productoras se convirtieron en comercializadoras: ya no hay fábricas y eso nos hace más dependientes. El campo mexicano está igual: dependemos mucho de la compra de alimentos”. Actualmente, el gobierno admite que el 94 por ciento de las semillas que se consumen en México son importadas.

“El TLCAN abrió totalmente nuestra economía buscando que hubiera mayor exportación de manufacturas a Estados Unidos pero, por las asimetrías que hay entre la economía mexicana, estadunidense y canadiense, lo que hizo fue que las pocas empresas mexicanas que fabricaban con niveles de alta productividad empezaran a quebrar, y lo que hubo fue fusiones con las grandes empresas trasnacionales. ¿Quiénes fueron los beneficiados? Las trasnacionales, como la industria automotriz”.

Profundización del abuso, ruta que escoge el gobierno

Ante este panorama crítico, el gobierno federal tendría dos salidas: la primera de ellas, que es hacia la cual se está inclinando, desfavorece al pueblo al profundizar el neoliberalismo por la vía autoritaria; la segunda, es abandonar el actual modelo económico para incentivar el mercado interno.



Para la doctora Arriaga Lemus, la salida totalmente autoritaria se daría en un contexto en el cual aumenta la protesta social. Esta vía podría propiciar una reactivación de la política neoliberal mucho más agresiva. “Es decir, que nos deje en peores condiciones de dominio sobre nuestros recursos frente a economías como Estados Unidos. Y hacia eso están caminando [los representantes del gobierno federal]”.

La académica advierte que la nueva Ley de Seguridad Interior –que aún se discute en el Congreso–, que busca justificar que el Ejército esté en las calles, es parte de esa ruta autoritaria.

“Si siguen apostando a un mayor despojo, pues la gente ya no está en condiciones de soportarlo. Las protestas frente al gasolinazo fueron una llamada de atención fuerte. Porque ni siquiera con las protestas de los maestros los últimos 3 años se vieron tan preocupados. Ahora sí era la población en general y en todo el país.”

Para México, la otra salida –que está siendo ignorada por el gobierno– consiste en una reformulación del modelo que apueste al mercado interno en el desarrollo económico, y debe estar empujada desde los sectores populares, indica la doctora en economía.

“Tiene que cambiar el modelo económico. No es fácil: modificar la estructura productiva que se tenía para hacernos más vulnerables, hoy dependientes, tomó 25 años. Regresar o mover el modelo para que haya una producción para el mercado interno, pues va a tardar; no es una solución de corto, sino de mediano plazo. Puede ser menos de 25-30 años, y hay medidas inmediatas que ayudarían a cambiar el modelo, como invertir en la industria de la refinación de petróleo.”

La doctora Arriaga Lemus indica que la inversión debe ser pública, porque la privada no genera empleos ni hace más productiva la economía mexicana: “llega nada más a fusionar, a comerse a las empresas que ya están establecidas. No crea nuevas empresas”. Además, recorta personal.

“El mercado interno no quiere decir sólo que haya más producción, sino que para que el mercado interno funcione tiene que haber consumo y para eso debe haber poder adquisitivo: aumentos salariales, empleo. Y para que haya empleo tiene que haber inversión: es un círculo y no va a venir del sector privado, tiene que venir del público.”

Para que eso pase, dice, “tienen que dejar de mentir, dejar de decir que no hay dinero, porque sí hay: México genera mucha riqueza. Pero, dónde está: tenemos una deuda pública externa e interna que se lleva la riqueza al extranjero o a la especulación financiera. Quienes han ganado son precisamente los capitalistas que están en esos sectores; esto es muy importante, porque sí hay dinero”.



Ante la crisis que se avecina, la preocupación que muchos tienen es qué hacer, detalla la doctora Arriaga Lemus. “Hay que luchar. No hay de otra. Hay que organizarse, porque en lo individual puedes encontrar algunas salidas –no endeudarte en dólares, no aceptar créditos en dólares o con tasas movibles de interés; comprar dólares o divisas; invertir en bienes raíces por la volatilidad–, pero estas soluciones tienen un límite muy acotado y no son suficientes porque este problema nos rebasa”.


Escrito por Nancy Flores Periodista y coordinadora de edición de la revista mexicana Contra Línea. Periodismo de Investigación. Es egresada de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM. Investiga: lavado de dinero, paraísos fiscales, delitos de cuello blanco, corrupción gubernamental, temas energéticos. (Twitter)

INSOLITO LA CASA BLANCA VUELVE POR UN SEGUNDO A LA PRÁCTICA DE LA DEMOCRACIA

Nikki Haley

OJO PESTAÑA Y CEJA MIS ESTIMADOS SEGUIDORES: No se deje engañar. Entérese de la verdad hoy la administración Trump acaba de dar un importante paso: sus principales diplomáticos han anunciado que reconocen el derecho de los sirios a la democracia. Con ello acaban de admitir que los sirios eligieron presidente a Bachar al-Assad en el marco de un proceso soberano y democrático. Ese reconocimiento pone fin a la retórica de «democratización» por la fuerza que ha venido acompañando todas las aventuras militares de las administraciones anteriores.

Poco a poco, la administración Trump va implementando su nueva política hacia el Medio Oriente.

Luego de haber reformado el Consejo de Seguridad Nacional, después de haber intercambiado información con el ejército ruso y prohibido a sus hombres que sigan respaldando a los yihadistas, en ninguna región del mundo, y de haber iniciado contra ellos ataques verdaderos en Yemen, Irak, Libia y Somalia, el nuevo presidente de Estados Unidos anuncia, por boca de sus diplomáticos que pone fin a la injerencia de su país en la vida política de los sirios.

La embajadora de Estados Unidos ante el Consejo de Seguridad de la ONU, Nikki Haley, no sólo anunció que el derrocamiento del presidente Assad ha dejado de ser «la prioridad» de Washington. También declaró con toda claridad que sólo el Pueblo sirio puede escoger a su presidente, palabras que de inmediato confirmó el secretario de Estado, Rex Tillerson.

Para evaluar en toda su dimensión el camino recorrido basta recordar que, desde 2012, el plan Feltman estipulaba abrogar la soberanía del Pueblo sirio.

No queda, por tanto, otra posibilidad que reconocer que, con Donald Trump, la Casa Blanca se convierte a la práctica de la democracia, o sea al «Gobierno del Pueblo por el Pueblo, para el Pueblo», según la célebre fórmula de Abraham Lincoln. Estados Unidos está convirtiéndose en una potencia normal. Abandona el imperialismo. Renuncia a la doctrina Wolfowitz de dominación global. Y reconoce además que todos los hombres son iguales, sean o no occidentales.

El asombro de los Estados miembros de la OTAN es a la medida del acontecimiento: como desde el 11 de septiembre de 2001 han estado utilizando el concepto de «democracia» en el sentido contrario de lo que realmente significa, se han quedado anonadados.

Finalmente, el ministro de Exteriores de Francia, Jean-Marc Ayrault, declaró:

«¿Nos quedamos con Assad, o no nos quedamos con Assad? No es así como se plantea la pregunta. La cuestión es saber si la comunidad internacional respeta sus propios compromisos.»

Traducción: la cuestión no es saber lo que quieren los sirios sino si Estados Unidos y sus aliados –los «Amigos de Siria»– van a respetar o no la promesa de la administración Obama de restaurar un mandato francés en Siria.

Para el equipo del presidente francés Francois Hollande, una mala noticia nunca llega sola y Ankara ha sido la primera en abandonar a París en medio de la carretera. A raíz de la visita de Rex Tillerson, el gobierno de Turquía anunció que renunciaba a crear una «zona segura» en Manbij y Raqqa –ambas ciudades en suelo sirio–, una manera elegante de anunciar que reconoce que no puede extender a Siria la ocupación que Turquía mantiene ilegalmente en Chipre desde 1974. Termina así la alianza franco-turca.

En todo caso, el regreso de la OTAN a la práctica del Derecho Internacional ha comenzado. Ese bloque militar se une a la posición de Siria, que está defendiéndolo con su sangre, y a la de Rusia y China, que lo han protegido con 7 vetos consecutivos en el Consejo de Seguridad.

La etapa siguiente sigue siendo la que Siria ya exponía en julio de 2012: convencer al conjunto de miembros de la Organización del Atlántico Norte de que tienen que renunciar a la manipulación del terrorismo internacional. O sea, tienen que reconocer que la Hermandad Musulmana no es una cofradía árabe sino una rama de los servicios secretos británicos. Y reconocer también que los miembros de la Hermandad Musulmana no son musulmanes sino individuos que se escudan tras el Corán para favorecer el avance del imperialismo anglosajón.

Escrito por Thierry Meyssan Intelectual francés. Sus análisis sobre política exterior se publican en la prensa árabe, latinoamericana y rusa. Última obra publicada en español: La gran impostura II. Manipulación y desinformación en los medios de comunicación (Monte Ávila Editores, 2008).

EE.UU A TRAVES DEL PENTÁGONO PONE A PRUEBA SUS NUEVAS CAPACIDADES DE SU EQUIVALENTE RUSO




OJO PESTAÑA Y CEJA MIS ESTIMADOS SEGUIDORES: No se deje engañar por las Grandes manifestaciones estremecieron Rumania a principios de febrero de 2017. Los medios de difusión internacionales anunciaban la caída inminente del gobierno de Sorin Grindeanu, pero al final nada sucedió. Para Valentín Vasilescu, experto en temas militares y militante de la oposición rumana, todo fue una operación psicológica organizada por el ejército rumano y el Pentágono para comprobar el grado de penetración de sus homólogos rusos en el país. Lo sucedido trae a colación el desarrollo de Rusia en materia de PsyOps, ahora capaz de rivalizar, también en ese ámbito, con los servicios de la OTAN.




¿Qué son las PsyOps?

La CIA –con su División de Operaciones Secretas– y el Pentágono –a través de su Dirección de Operaciones y Mando de las Fuerzas Especiales– han adaptado a la lucha las nuevas tecnologías. Esto ha extendido el enfrentamiento militar a entornos no convencionales (informacional, sicológico, etc.) y ha dado lugar a la aparición de nuevos métodos de acción propios de esos entornos así como a la creación de fuerzas no convencionales.

Las campañas del siglo XXI van más allá de los tiempos en que los soldados se limitaban a matarse entre sí. En materia de operaciones de información, no hay destrucción física del adversario sino una búsqueda de vías o posibilidades para influir en su mente y controlarla. Los daños que causan las PsyOps [Operaciones Psicológicas] se reflejan en la aparición de cambios en el plano cognitivo y mental.

El blanco de las operaciones de información no son individuos en particular sino, más ampliamente, poblaciones enteras de zonas geográficas bien definidas. Las agresiones informacionales más elaboradas son las denominadas como de «segunda generación»: el ejército vigila durante mucho tiempo la infraestructura de información del Estado seleccionado como blanco para desestabilizarlo en el momento preciso y bloquearlo. Aunque ese Estado logre aplicar medidas de protección sicológica, estas resultan generalmente ineficaces para contrarrestar ese tipo de agresión.

Las Operaciones Psicológicas como herramienta capaz de provocar desórdenes sociales

Durante la manifestación contra Nicolae Ceausescu ordenada por el Comité Central el 21 de diciembre de 1989, que precedió el golpe de Estado en Rumania, estructuras del ejército rumano especializadas en guerra sicológica lograron romper la concentración provocando en la multitud un estado de agitación y pánico inducido por el uso de potentes altoparlantes. El ejército se ocupó del sistema de amplificación de aquel mitin utilizando 10 vehículos emplazados de manera que no eran visibles pero en un ángulo determinado de forma tal que el eco de la plaza produjera el efecto sonoro deseado. Aquellos vehículos blindados de transporte de tropas y camiones del ejército estaban equipados con un material sonoro que producía una fuerte vibración de baja frecuencia. Ese equipamiento pertenecía a la llamada «Sección Técnica de Operaciones Sicológicas para la Propaganda Especial».

Desde aquella época, cada vez más numerosos microprocesadores de bajo costo han hecho avanzar la tecnología de la información, en particular en sectores como la televisión por cable, la telefonía móvil y las redes de internet. A ese tipo de tecnología se unió la creación y organización de numerosos grupos, supuestamente espontáneos y festivos, cuyos miembros podían ser emplazados en diferentes lugares.

El fenómeno en sí se desarrolló en los países de Occidente y se denominó Smart Mobs, o sea “Comunidades Inteligentes”. Esos grupos comenzaron a utilizarse en la realización de acciones rápidas y con objetivos bien precisos, los llamados Flash Mobs o “Movilizaciones Relámpago”, en ese marco una “comunidad inteligente” puede reunirse rápidamente en un lugar público para realizar allí una breve manifestación y dispersarse tan rápidamente como se concentró en el lugar.

Internet, Twitter y Facebook no son más que canales públicos para la transmisión de datos. Los publicistas ya han adquirido experiencia en el uso de Twitter y Facebook. Pero los ejércitos han tenido también en cuenta la posibilidad de interferir el mensaje y, lo que es peor, de engañar.





¿Operaciones sicológicas en la Plaza de la Victoria?

Algunas fuentes afirman que las manifestaciones registradas en Rumania a inicios de 2017 fueron resultado de operaciones sicológicas de origen nacional. Toda la operación se llevó a cabo a través de las redes sociales y por contagio. Y logró reunir a más de 600 000 rumanos en 10 grandes ciudades del país.

La fórmula utilizada paree ser la misma de la manifestación que reunió más de 100 000 personas, el 21 de agosto de 1968, para condenar la invasión soviética de Checoslovaquia. La decisión de organizar aquel tipo de manifestación en contra de Moscú necesitaba un respaldo popular. La Securitate había utilizado entonces los canales existentes en aquel momento –la radio y la televisión– para preparar sicológicamente a la población y garantizar que la concentración tuviese lugar en la Plaza del Palacio, frente a la sede del Comité Central.

Lo más irónico en las manifestaciones rumanas de 2017 es que, sin motivo aparente, quienes más se implicaron fueron los ricos, en un país que cuenta más de 5 millones de pobres. Se expresaron pacíficamente, proyectando consignas con luces de laser sobre las fachadas de los edificios, en una atmósfera de carnaval, comportamiento fuertemente contrastante con el de una verdadera revolución, donde el pueblo se ve obligado a salir a la calle y recurrir a la violencia porque no halla respuesta a sus necesidades básicas –como alimentación, ropa, etc.

Así que, en contraste con las «primaveras árabes», las manifestaciones registradas en Rumania parecían previstas para no hubiese injerencia externa, manteniéndose bajo control y buscando alcanzar una finalidad. Y, en efecto, probablemente se mantuvieron permanentemente bajo control de las estructuras nacionales a cargo de las operaciones sicológicas.

Todo sucedió, no como si alguien quisiese derrocar las instituciones sino como si se tratara de medir la penetración en la población de las estructuras de operaciones extranjeras, en este caso las rusas. Esas manifestaciones permitieron también verificar la capacidad de movilización de la población, en caso de que ocurriese una situación como la que se vivió en Checoslovaquia en 1968.

Si esta hipótesis llegara a confirmarse, la única pregunta interesante sería la siguiente: ¿Fue o no parte de esa operación el Partido social-demócrata (PSD), actualmente en el poder?

Muchos habrán notado la presencia de equipos de CNN, Al-Jazeera, CCTV (la televisión china) y de BBC, que transmitían las manifestaciones en vivo. También estaba Russia Today, precisamente con Nikolai Morozov, quien reportó los acontecimientos de diciembre de 1989. Nadie duda que esos equipos hayan tenido que lidiar con los especialistas en operaciones sicológicas que siguieron y mantuvieron en secreto los detalles de la operación.

Toda operación militar, y por tanto toda operación sicológica, tiene que contar con una cadena de mando. El análisis detallado de los mensajes a través de Twitter y Facebook ha permitido descubrir «nodos de red», o sea estados mayores implicados en la operación. Estos están entrenados en el uso de métodos de control de las multitudes para crear una situación de contagio entre individuos de diferentes medios y orígenes.

Los especialistas en operaciones sicológicas disponen de un panorama instantáneo de la situación en el terreno. De esa manera, los estados mayores logran localizar fácilmente los «repetidores de opinión», o sea los individuos que influyen sobre los demás. Los especialistas pueden entonces optar entre informarlos sobre el proyecto o mantenerlos en la ignorancia de lo que está sucediendo. Eso explica por qué algunos medios rumanos evitaron revelar detalles de las operaciones sicológicas o los interpretaron de forma voluntariamente errónea para disimular a los autores.

Estados Unidos creó en Rumania la más fuerte estructura de operaciones sicológicas de toda la OTAN

¿Tienen los órganos rumanos la capacidad de organizar algo? En Rumania, país miembro de la OTAN situado en el flanco oriental de ese bloque militar, el Pentágono ha creado la estructura más eficaz de la alianza en materia de operaciones sicológicas. El Mando de Operaciones Especiales (COS, siglas en inglés) de las fuerzas terrestres de las fuerzas armadas rumanas incluye el conjunto de estructuras capaces de ejecutar cualquier tipo de misión no convencional, en Rumania o en el extranjero. La Dirección de Acciones Sicológicas es el elemento más importante entre los que dependen del COS y funciona en el seno de la Dirección de Operaciones del estado mayor general. Se compone del Servicio de Análisis y Evaluación de Objetivos del Servicio de Planificación y Gestión de Operaciones Sicológicas y del Servicio de Influencia Sicológica sobre el Enemigo.

Se ha creado un Centro de Operaciones Sicológicas que cuenta con los mejores profesores de sociología, con investigadores en sicología, realizadores de televisión experimentados, expertos en relaciones públicas, instructores estadounidenses en operaciones sicológicas, etc. En Afganistán, los militares rumanos –que en realidad son en ese país una fuerza de ocupación– publicaron y difundieron entre la población local la revista Sada e Azadi (“La Voz de la Libertad”), en 440 000 ejemplares, con artículos en 3 idiomas –inglés, dari y pashto. También crearon una estación de radio, con el mismo nombre, con transmisiones durante las 24 horas del día.

Fuerzas especiales, una extensión de las PsyOps

Después de la guerra de Vietnam, donde se experimentó con los rudimentos de las operaciones sicológicas, el ejército de Estados Unidos agregó, a las 4 armas ya existentes (que ya incluían el Cuerpo de Marines, o sea la infantería de marina), un Mando de Operaciones Especiales (US Special Operations Command) –los Boinas Verdes– cuyos miembros están organizados en 5 grupos asignados a cada uno de los cincos mandox s continentales de las fuerzas armadas estadounidenses (EuCom, CentCom, AfriCom, PaCom y SouthCom). Se les dio incluso formación en materia de lenguas extranjeras y sobre las costumbres de los pueblos de las regiones geográficas a las que estaban asignados.

Operaciones sicológicas y fuerzas especiales en función de golpes de Estado

El manual titulado La lucha no violenta en 50 puntos, elaborado por el coronel Robert Helvey, ha servido de guía en todas las «revoluciones de colores», e incluso en la antigua Unión Soviética. Robert Helvey inició su carrera en el mundo de las operaciones sicológicas durante la guerra de Vietnam y se convirtió después en el asistente de Gene Sharp en el seno de la Albert Einstein Institution. Helvey describe los métodos que deben utilizar los manifestantes profesionales para sobreponerse al miedo y manipular las emociones de las multitudes.

Gene Sharp, el coronel Robert Helvey y el coronel israelí Reuven Gal –director de la Acción Sicológica en las fuerzas armadas de Israel– organizaron juntos numerosos intentos, en ocasiones exitosos, de «derrocamientos de régimen». Después de que Hugo Chávez mencionara un artículo en el que Thierry Meyssan revelaba esa forma de acción, la Albert Einstein Institution cedió su lugar al Centre for Applied Non Violence (CANVAS o Centro para la No Violencia Aplicada), basado en Serbia, y a la Academy of Change (Academia del Cambio), con sede en Qatar [1].

Las fuerzas especiales ejecutan misiones que el Estado que las utiliza cataloga como «antiterroristas». Pero la situación exige a veces que el mando militar adopte un dispositivo de defensa que le permita, luego de un corto lapso de tiempo, crear las condiciones necesarias para pasar a la ofensiva. De hecho, el servicio secreto de un Estado puede realizar un «cambio de régimen» en otro país extranjero, lo cual constituye… una operación terrorista.

El 7 de abril de 2009, el gobierno de Moldavia se vio ante un intento de golpe de Estado que provocó la caída del gobierno comunista, la realización de elecciones anticipadas y la instalación de un régimen pro-occidental. Las fuerzas del orden recurrieron a la violencia, para deslegitimar a los organizadores externos del golpe de Estado y a sus ejecutores internos. Lo que estos últimos necesitaban a toda costa era que hubiera actos de destrucción y víctimas para provocar una respuesta de la policía antimotines.





El 22 de febrero de 2017, el ministro de Defensa Sergei Choigu revela a los parlamentarios rusos la envergadura del nuevo servicio PsyOps de las fuerzas armadas de la Federación.

Conclusión

Si se confirma esta hipótesis, ¿qué peligro inminente podría hacer que las instituciones rumanas decidiesen recurrir a las operaciones sicológicas en la Plaza de la Victoria? Para Rumania, la vecindad con Rusia supuestamente representa un gran riesgo. Si bien las PsyOps fueron insignificantes después del derrumbe de la Unión Soviética, su importancia ha aumentado de manera exponencial desde los hechos de 2014 en la Plaza Maidan, en Kiev. Durante una audiencia en la Duma, el 21 de febrero de 2017, el ministro ruso de Defensa, Serguei Choigu, reconoció que ha multiplicado en varias veces el número de estructuras especializadas en la realización de operaciones de información. Esas estructuras tienen ahora un carácter ofensivo, según los modelos PsyOps existentes en el ejército de Estados Unidos. Y son más eficaces y poderosas que las antiguas estructuras a cargo de la contrapropaganda.

El funcionamiento de las nuevas estructuras rusas PsyOps fue puesto a prueba en los ejercicios militares Kavkaz-2016, realizados del 5 al 10 de septiembre de 2016. En esos ejercicios tuvo un papel importante la Dirección de Operaciones del estado mayor general de las estructuras PsyOps, los Spetsnaz [2] y de las unidades de lucha cibernética y radioelectrónica. Las fuerzas armadas rusas cuentan con varios grupos PsyOps distribuidos en 4 mandos estratégicos (Oeste, Sur, Centro y Este). Esos grupos tienen unidades especializadas para todos los países de la vecindad cercana o lejana de Rusia.

Las estructuras PsyOps rusas cooperan con 7 brigadas de las fuerzas especiales (Spetsnaz) y ambas estructuras se subordinan al GRU [3]. Al integrar a las PsyOps las tecnologías modernas disponibles en las fuerzas armadas rusas, Moscú también está ahora en condiciones de ejecutar a escala mundial operaciones de cuarta generación para destruir, dañar y paralizar todo el poderío de cualquier Estado enemigo.

En Crimea y en la región de Donbass, Rusia recurrió a la guerra híbrida, un tipo de conflicto militar concebido en sus laboratorios de estrategia militar. La guerra híbrida se libra frecuentemente a través de intermediarios, o sea utilizando militares de civil o sin insignias [que los identifiquen como militares], oficialmente no reconocidos, camuflados como actores no estatales, como los llamados «hombrecitos verdes». El componente militar se utiliza cuando se hace necesario sugerir una invasión.

Según el general [estadounidense] Philip Breedlove, ex comandante supremo de las fuerzas de la OTAN, Rusia está en condiciones de crear en cualquier lugar del mundo zonas de exclusión aérea impermeables a todos los medios de la OTAN (Anti-Access/Area Denial — A2/AD bubble). El sistema automatizado ruso C4I (siglas correspondientes a Comando, Control, Comunicaciones, Informática, Inteligencia e Interoperabilidad) es uno de los componentes del equipamiento de guerra cibernética del tipo ELINT (Electronic Intelligence o “Inteligencia Electrónica”).

El sistema Borisoglebsk-2 conectado con los satélites rusos, escanea y graba el tráfico de información (a través de todos los canales) de las instituciones de seguridad nacional de un Estado. Ese sistema utiliza trampas electrónicas capaces de suprimir el tráfico o de saturarlo con información falsa. Otro sistema ruso de guerra electrónica, el Krasukha-4, interfiere todos los radares terrestres, navales y aéreos así como los satélites militares y civiles –incluyendo los que deben garantizar la transmisión de las comunicaciones o las transmisiones de los canales de televisión.

El elemento esencial de la guerra híbrida es que comienza por identificar las debilidades y puntos vulnerables del enemigo en su terreno para explotarlos con la creación de realidades alternativas, que se transmiten a través de la televisión, de internet y sobre todo mediante las redes sociales. Esta guerra híbrida puede ser una extensión del sistema militar al sistema social y político del Estado que es blanco de ella, inoculándole una percepción predefinida que refleja la visión rusa de la evolución de los acontecimientos y hechos. El primer resultado es un debilitamiento de la voluntad y del respaldo de la población, de las instituciones o de los responsables del Estado al que apunta.

Luego de haber creado las condiciones para desordenar el sistema social y de haber bloqueado la posibilidad de que las instituciones de seguridad nacional comuniquen entre sí, Rusia puede proceder a la realización de PsyOps, bajo la forma de manifestaciones pacíficas –como las que se vieron en Bucarest en 2017– o de manifestaciones violentas, que implicarían el uso de fuerzas especiales –siguiendo el modelo de las «primaveras árabes», si el objetivo fuese el derrocamiento de un régimen pro-occidental y la instalación de un gobierno pro-ruso.

Rusia dice hallarse ahora en condiciones de iniciar PsyOps en el exterior y que esa forma de acción, como herramienta destinada a modificar las esferas de influencia sin recurrir a la invasión militar, ha dejado de ser un monopolio de Estados Unidos.


Escrito por Valentín Vasilescu Experto militar. Ex comandante adjunto del aeropuerto militar de Otopeni.

EL PRESIDENTE DE LOS EE.UU DONALD TRUMP IMPONE SU AUTORIDAD A SUS ALIADOS




OJO PESTAÑA Y CEJA MIS ESTIMADOS SEGUIDORES: No se deje engañar por los rejuegos diplomáticos y los medios de difusión que reaccionan como rebaño. Lo sucedido en Siria este viernes no tiene nada que ver ni con la presentación de los hechos que se está divulgando ni con las conclusiones que muchos exponen.


Estados Unidos anunció que en la madrugada de este viernes disparó desde el Mediterráneo 59 misiles del tipo crucero para destruir la base aérea siria de Sha’irat. Supuestamente se trata de una acción unilateral de Estados Unidos como castigo al ataque químico atribuido al Ejército Árabe Sirio.

Sorprendidos ante la envergadura de la acción estadounidense, todos los comentaristas concluyen que la administración Trump ha dado un giro de 180 grados en cuanto al tema sirio. La Casa Blanca supuestamente ha acabado plegándose a lo que le exigían su oposición estadounidense y sus aliados británicos, franceses y alemanes.

¿Es realmente así?

La realidad no concuerda con lo que nos dicen los comunicadores

Los misiles crucero estadounidenses atravesaron sin problema la zona actualmente cubierta por el nuevo armamento radioeléctrico ruso que permite anular los sistemas de comunicaciones, control y mando de la OTAN. Según reconoció el general estadounidense Philip Breedlove, cuando aún era Comandante Supremo de las fuerzas de la OTAN, con ese nuevo dispositivo Rusia ha tomado ventaja sobre Estados Unidos en materia de guerra convencional. Ese dispositivo tendría que haber anulado, o al menos haber afectado, los sistemas de guía de los misiles estadounidenses. Pero como eso no sucedió, nos vemos ante 2 posibilidades: Estados Unidos ha encontrado una contramedida que neutraliza el dispositivo ruso o… Rusia desactivó ese sistema.

La defensa antiaérea del territorio sirio incluye ahora los misiles antiaéreos S-300, en manos de las fuerzas armadas de la República Árabe Siria, así como los S-400, en manos de las fuerzas rusas presentes en suelo sirio. Aunque se trata de una situación que nunca se ha presentado en el campo de batalla, los S-300 y los S-400 son considerados como ampliamente capaces de interceptar los misiles crucero. Y se trata, por supuesto, de un tipo de armamento que funciona automáticamente. Pero tampoco funcionó. No se disparó ningún tipo de misil antimisiles, ni por parte del contingente ruso, ni por parte de las fuerzas armadas de la República Árabe Siria.

Cuando los misiles crucero estadounidenses se abatieron sobre su objetivo, la base militar siria acababa de ser evacuada y se hallaba prácticamente vacía. El ataque estadounidense destruyó la pista de la base, varios radares y algunos aviones que desde hace tiempo se hallaban fuera de servicio, así como algunos hangares e instalaciones destinadas a albergar el personal de la base. Pero hubo una docena de víctimas, 9 de ellas fatales.

Aunque no se ha reportado oficialmente ningún misil crucero estadounidense perdido ni destruido, en la base de Shairat cayeron sólo 23 de los 59 misiles disparados.



¿Qué significa todo este teatro?

Desde su llegada a la Casa Blanca, el presidente Trump ha estado tratando de modificar la política de su país y de reemplazar los actuales enfrentamientos por diversas formas de cooperación. En lo referente al «Medio Oriente Ampliado», Trump se pronunció por la «destrucción» de las organizaciones yihadistas, en vez de la «reducción» que mencionaba su predecesor Barack Obama.

En los últimos días, la administración Trump había reconocido incluso la legitimidad de la República Árabe Siria y, por ende, había aceptado que el presidente sirio Bachar al-Assad –democráticamente electo por el pueblo sirio– pudiera mantenerse en el poder. Trump recibió en la Casa Blanca al presidente de Egipto, el mariscal Abdel Fattah al-Sissi, aliado de Siria, y lo felicitó por su lucha contra los yihadistas. Incluso restableció un canal directo de comunicación entre Washington y Damasco.

El problema del presidente Trump era cómo convencer a los aliados de Estados Unidos para que apliquen la política que él preconiza, a pesar de todo lo que ya han gastado en su empeño por acabar con la República Árabe Siria.

Claro, siempre es posible que el presidente Trump se haya dejado convencer por alguno de los videos que están circulando en YouTube… pero es más probable que su acción militar de este viernes forme parte de la lógica de su acción diplomática anterior.

Con este ataque contra una base militar siria, el presidente Trump satisface a sus opositores, que ya no podrán por tanto oponerse a lo que venga después. La propia Hillary Clinton reclamaba este miércoles un bombardeo contra Siria como reacción estadounidense ante el supuesto uso de armas químicas por el «régimen sirio».





De todo lo que están diciendo los medios de difusión, nos queda como hecho concreto que Donald Trump ordenó disparar casi 100 misiles crucero contra una base siria prácticamente vacía… después de haberle anunciado a Rusia, y por ende a Siria, lo que iba a suceder.

Aceptando ese sacrificio, Siria confiere de cierta manera al presidente Trump una forma de “autoridad” para actuar contra todo el que use armas químicas. Y, hasta el momento, los únicos utilizadores de armamento químico claramente identificados por la ONU son… los yihadistas.

Por su parte, los yihadistas del Emirato Islámico (Daesh), también avisados sobre el inminente ataque estadounidense –pero por sus jefes británicos, franceses y alemanes– iniciaron de inmediato un ataque contra la ciudad de Homs, que ahora carece de la protección que le garantizaba la base aérea.

Habrá que esperar a ver cómo reaccionan Washington y sus aliados ante el posible avance de los yihadistas en esa zona. Sólo entonces sabremos si la maniobra de Donald Trump y la apuesta de Vladimir Putin y Bachar al-Assad realmente funcionan.





Escrito por Thierry Meyssan Intelectual francés. Sus análisis sobre política exterior se publican en la prensa árabe, latinoamericana y rusa. Última obra publicada en español: La gran impostura II. Manipulación y desinformación en los medios de comunicación (Monte Ávila Editores, 2008).